Un tribunal ruso sancionó con 500.000 rublos (alrededor de 6.600 dólares) a una agencia local por publicar una reseña sobre Heated Rivalry, una serie romántica centrada en el hockey que no está permitida en el país. En este contexto, la justicia consideró el texto como “propaganda LGBT” en internet, aplicando una normativa cada vez más estricta. De hecho, la publicación, titulada en torno a la popularidad del programa, fue retirada poco después de aparecer en línea.
La medida fue dictada por el tribunal del distrito Oktyabrsky, en Saratov, contra el medio Saratov Business Consulting. Por su parte, una persona del equipo explicó que el artículo se difundió brevemente mediante un intercambio de enlaces antes de ser eliminado. Sin embargo, incluso al referirse al caso, evitó mencionar directamente el nombre de la serie, reflejando el clima de cautela que atraviesan los medios locales.
La ficción narra la relación secreta entre Ilya Rozanov, un jugador ruso interpretado por Connor Storrie, y el canadiense Shane Hollander. A lo largo de la trama, el personaje principal lidia con su identidad en un entorno hostil, marcado por tensiones familiares y sociales. Además, el trabajo actoral ha sido destacado por su esfuerzo en representar con precisión el idioma y la cultura.
Pese a las restricciones, la serie ha ganado popularidad en Rusia a través de vías alternativas como VPN o sitios no oficiales. En paralelo, plataformas de reseñas registran decenas de miles de valoraciones positivas. Según algunas voces del público, parte del atractivo radica en su carácter prohibido, en un contexto donde el consumo cultural también se convierte en un gesto de resistencia.
Desde 2022, la legislación rusa amplió el alcance de las normas contra la llamada “propaganda LGBT”, abarcando también a personas adultas. Como resultado, los medios enfrentan sanciones económicas que incentivan la autocensura, incluso en contenidos culturales. Mientras tanto, la segunda temporada de la serie ya tiene previsto su estreno para abril de 2027.





