Un relato inédito de Alan Turing, recientemente transcrito por la profesora Sarah Dillon, de la Universidad de Cambridge, ofrece una mirada distinta sobre la vida del matemático británico. Además, el manuscrito, titulado Pryce’s Buoy y conservado durante décadas en los archivos del King’s College, cuestiona la imagen del científico como un hombre distante, exclusivamente dedicado a la lógica y aislado de los demás.
Escrito poco después de su procesamiento en 1952 por su homosexualidad, el texto presenta a Alec Pryce, un investigador que funciona como alter ego de Turing y que busca un encuentro con otro hombre tras finalizar un trabajo científico. A su vez, la historia, considerada una pieza de autoficción, recrea con elementos ficticios la relación que el matemático mantuvo con Arnold Murray, vínculo que terminó desencadenando su condena por «indecencia grave» en un contexto de criminalización de las personas homosexuales en Reino Unido.
Según Dillon, el relato retrata a un Turing con sentido del humor, interés por la literatura y una vivencia abierta de su sexualidad, lejos del estereotipo difundido por diversas biografías y adaptaciones cinematográficas. De hecho, la investigadora sostiene que el científico no aparece avergonzado de ser gay, sino consciente de su identidad, de las diferencias de clase y de los códigos que atravesaban la vida homosexual en la Inglaterra de la época.
La investigación también rescata la faceta literaria de Turing, habitualmente eclipsada por sus aportes a la computación, la inteligencia artificial y el desciframiento del código Enigma. Sin embargo, el manuscrito permanece incompleto, ya que se interrumpe a mitad de una frase en su sexta página, lo que mantiene abiertas las preguntas sobre el desenlace de la historia y sobre si existieron fragmentos que nunca llegaron a conservarse.





