En plena ofensiva contra los derechos de las personas trans, el gobierno de Donald Trump ha eliminado las protecciones contra violaciones y abusos sexuales para personas trans en centros de detención migratoria y prisiones federales. A partir de nuevas directrices emitidas por el Departamento de Seguridad Nacional, al menos seis centros operados por empresas privadas han modificado sus contratos para eliminar medidas de resguardo y atención médica para personas trans en custodia. Entre ellos se encuentran instalaciones en Texas, Arizona, Georgia y Nuevo México, donde las condiciones ya eran denunciadas como inhumanas.
En consecuencia, el personal de estos centros ha dejado de garantizar el acceso a tratamientos hormonales, atención de salud mental y espacios seguros para ducharse o dormir, derechos que antes estaban mínimamente protegidos. Además, se ha revocado el lenguaje sobre diversidad e inclusión en todos los documentos oficiales, siguiendo la orden ejecutiva “Defendiendo a las Mujeres del Extremismo de la Ideología de Género”. Este cambio, impulsado por el discurso anti-trans de la administración, desmantela años de lucha por derechos básicos.
Bridget Crawford, de Immigration Equality, advierte que la mayoría de las personas trans que llegan a EE. UU. buscan asilo tras haber sobrevivido a torturas, agresiones sexuales y violencia sistemática en sus países de origen. No obstante, al ser detenidas, enfrentan condiciones igualmente peligrosas y deshumanizantes. A menudo, son aisladas en confinamiento solitario con el pretexto de protegerlas, una práctica considerada tortura por organismos de derechos humanos.
Mientras tanto, ICE ha dejado de publicar datos sobre la cantidad de personas trans en detención, invisibilizando aún más su situación. Paralelamente, figuras como Alexandria Ocasio-Cortez y Robert Garcia han denunciado estas políticas, especialmente tras el asesinato de Renee Nicole Good, activista queer asesinada por un agente de ICE. Sin transparencia, sin supervisión y sin voluntad política, la violencia institucional contra personas trans migrantes no hace más que profundizarse.





