Un tribunal de la ciudad rusa de Oremburgo condenó a tres integrantes del club Pose por organizar y participar en las actividades de una supuesta “organización extremista”, en el primer proceso conocido basado en la prohibición del llamado “movimiento LGBT”, declarado extremista por la Corte Suprema de Rusia en 2023. Además, las tres personas acusadas rechazaron los cargos durante el juicio.
El propietario del establecimiento, Vyacheslav Khasanov, de 37 años, recibió una pena de siete años de prisión y una multa de un millón de rublos. Por su parte, la administradora Diana Kamilyanova fue sentenciada a seis años y tres meses, mientras que el director artístico Alexander Klimov deberá cumplir dos años y tres meses de cárcel.
El caso se originó tras un operativo realizado en marzo de 2024 por autoridades regionales y efectivos de la Guardia Nacional en el bar, que funcionaba desde 2021 y era conocido por organizar espectáculos de drag. Con el aumento de las restricciones, el local comenzó a promocionarse como un “teatro bar de parodias”. Durante el allanamiento, difundido por un grupo de extrema derecha, se observó a clientes retenidos con las manos en alto y a otras personas obligadas a permanecer en el suelo.
Según el tribunal, las actividades del recinto buscaban mostrar afinidad con personas de orientaciones sexuales no heterosexuales, argumento utilizado para sostener la acusación de extremismo. Mientras tanto, organizaciones y abogados defensores de los derechos LGBTQ+ advierten que este fallo podría convertirse en un precedente para nuevos procesos penales contra integrantes de la comunidad y quienes apoyan sus derechos. En paralelo, las autoridades también han investigado a editoriales y plataformas por presunta “propaganda LGBT”, en el marco del endurecimiento de las políticas impulsadas por el gobierno de Vladimir Putin.





