Moria arrasa en Netflix: las claves de la serie sobre la diva argentina

Moria Casán desembarcó en Netflix con una serie de ocho episodios que recorre más de cinco décadas de su vida y carrera, desde los comienzos de Ana María Casanova hasta la construcción de una figura central de la cultura popular argentina. Además, a pocos días de su estreno, la ficción dirigida y escrita por Javier Van de Couter alcanzó el primer puesto entre las series más vistas de la plataforma. 

La producción llevó alrededor de un año y medio de trabajo entre escritura, preproducción, rodaje y montaje. En ese proceso, Van de Couter eligió construir el relato alrededor de las palabras de la propia Casán, quien funciona como narradora y guía entre distintas épocas. La intención, según explicó el realizador, fue evitar una biografía convencional y trabajar sobre la intimidad, las contradicciones y la particular forma de Moria de administrar su propia historia. 

El recorrido está sostenido por Cecilia Roth, Griselda Siciliani y Sofía Gala Castiglione en diferentes momentos de la protagonista. A su vez, Marco Antonio Caponi interpreta a Mario Castiglione, mientras Gala aporta una dimensión especialmente personal al proyecto: la relación entre madre e hija también ocupa un lugar relevante dentro de la trama. 

Las primeras críticas destacaron principalmente las actuaciones y la apuesta estética, aunque señalaron algunos límites. Por un lado, medios como Otros Cines y La Voz valoraron las decisiones narrativas y remarcaron que la serie gana fuerza cuando abandona cualquier pretensión documental para abrazar la extravagancia. Por otro, Mindies observó que el retrato consigue ser fiel al mito, pero encuentra mayores dificultades al intentar revelar a la mujer detrás del personaje público. 

La ficción también revisita vínculos fundamentales de Casán, entre ellos su relación con Susana Giménez, presentada desde la complicidad antes que desde la histórica narrativa de rivalidad entre mujeres. En paralelo, aparecen la maternidad, el paso del tiempo y el deseo de permanecer vigente como tensiones que atraviesan su trayectoria. 

La producción recupera además el lugar que Moria construyó dentro de la cultura queer, donde sus frases, gestos y modos de desafiar convenciones encontraron nuevas lecturas generacionales. Así, su lenguaje continúa circulando en redes y transformándose en códigos compartidos mucho después de haber nacido frente a cámaras, sobre escenarios o en camarines. 

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