El papa León XIV ratificó que el Vaticano no avanzará hacia bendiciones formales para parejas del mismo sexo y mantendrá el marco aprobado en 2023 durante el pontificado de Francisco. Así, continuarán permitiéndose bendiciones pastorales e informales, sin ceremonias equiparables al matrimonio religioso ni reconocimiento oficial de esas uniones.
Durante una conferencia de prensa en el vuelo de regreso a Roma tras una gira de once días por África, el pontífice sostuvo que la unidad de la Iglesia no debería girar en torno a debates sobre sexualidad. Además, remarcó que la agenda moral católica incluye temas que considera prioritarios, como la justicia social, la igualdad, la libertad de mujeres y hombres, y la libertad religiosa.
Las declaraciones llegaron después de que el cardenal alemán Reinhard Marx autorizara orientaciones para bendecir personas en vínculos fuera del matrimonio sacramental, incluidas parejas del mismo sexo. En ese contexto, León XIV señaló que la Santa Sede ya expresó su desacuerdo con cualquier formalización que exceda las disposiciones vigentes.
El papa también insistió en una línea de acogida hacia fieles LGBTQ+, aunque sin cambios doctrinales de fondo. Según explicó, cuando la Iglesia afirma que “todas las personas son bienvenidas”, se refiere a una invitación abierta a participar en la comunidad y seguir el camino cristiano.
Su postura confirma una continuidad con el equilibrio impulsado por Francisco: gestos de inclusión pastoral combinados con límites institucionales claros. Mientras tanto, el debate sigue abierto dentro del catolicismo global, donde distintos sectores reclaman desde mayor reconocimiento hasta una defensa estricta de la enseñanza tradicional.





