Un jurado federal en California concluyó que Elon Musk incurrió en declaraciones engañosas durante el proceso de compra de Twitter en 2022, de este modo, determinó que sus mensajes públicos influyeron negativamente en el valor de las acciones. La decisión abre la puerta a una indemnización multimillonaria para quienes vendieron títulos en ese período, aunque la defensa del empresario ya anticipó que apelará el fallo.
El caso se centró en publicaciones realizadas en mayo de ese año, donde Musk puso en duda datos clave de la plataforma, especialmente sobre cuentas automatizadas, en consecuencia, el mercado reaccionó con una caída significativa en el precio. Tras tres semanas de juicio en San Francisco y varios días de deliberación, el jurado consideró que esos mensajes violaron normas bursátiles que prohíben información falsa capaz de afectar a inversores.
La demanda colectiva fue impulsada por accionistas que vendieron entre mayo y octubre de 2022, en ese contexto, argumentaron que las declaraciones formaron parte de una estrategia para presionar una rebaja en la operación de 44.000 millones de dólares. Aunque el jurado descartó que existiera un plan fraudulento integral, sí reconoció un impacto directo en las decisiones de venta.
Las compensaciones fueron estimadas entre 3 y 8 dólares por acción y por día, por lo tanto, el monto total podría superar los 2.000 millones de dólares. La cifra definitiva dependerá de las reclamaciones individuales que se presenten en la siguiente etapa judicial.
El fallo representa un revés poco habitual para Musk, conocido por sortear litigios complejos, sin embargo, el mismo día fue exonerado en otro caso en Texas. Mientras tanto, el empresario no se pronunció públicamente, y el proceso continuará con la revisión de la apelación y la definición final de los pagos a inversores afectados.





