Pedro Pascal celebra medio siglo de vida justo cuando atraviesa uno de los momentos más intensos de su carrera. En la edición de julio-agosto de Vanity Fair, el actor chileno posa para la portada y reflexiona sobre cómo ha cambiado su cuerpo, su vida emocional y su lugar en la industria. Mientras tanto, revela que cumplir 50 le provocó más vulnerabilidad que empoderamiento, una sensación que se vio reflejada tras varias lesiones recientes: una caída en casa de su padre en Chile y una lesión en el set de Gladiator II lo obligaron a usar cabestrillo durante semanas.
Por otro lado, su éxito en Hollywood no ha menguado. Con papeles en The Mandalorian, The Last of Us y su reciente ingreso al universo de Marvel como parte del nuevo elenco de Los 4 Fantásticos, Pascal se ha convertido en un rostro infaltable en la pantalla. Sin embargo, este reconocimiento ha llegado junto a momentos de duda: filmando Materialists, una comedia romántica que llegará en 2025, confesó sentirse “demasiado viejo” para interpretar al galán principal. Aun así, la reacción del público ha desmentido esa inseguridad, confirmando su estatus de símbolo sexual global.
Al mismo tiempo, el actor ha usado su visibilidad para defender con firmeza a la comunidad trans. En la entrevista, criticó duramente a J.K. Rowling por celebrar el fallo del Tribunal Supremo británico que niega el reconocimiento legal de las mujeres trans. “Me enferman los acosadores”, dijo, y agregó que su prioridad siempre ha sido proteger a quienes ama. Esto cobra aún más sentido considerando que su hermana, Lux Pascal, es una mujer trans, visibilizando su lucha desde lo íntimo.
Además, figuras como Bella Ramsey o Nicola Coughlan también alzaron la voz contra esa sentencia, firmando una carta pública que denuncia los riesgos para las personas trans, no binarias e intersex. Mientras tanto, Pascal continúa navegando entre el glamour hollywoodense y la responsabilidad de usar su plataforma con conciencia, demostrando que ser estrella también puede ser un acto político.

