Tras más de seis años de inactividad, se reactivó la querella por falso testimonio contra el cardenal Francisco Javier Errázuriz, impulsada por las víctimas de los abusos del exsacerdote Fernando Karadima. En 2018, Juan Carlos Cruz, James Hamilton y José Andrés Murillo presentaron la acción judicial, acusando a Errázuriz de haber entregado información falsa en el marco de la investigación por encubrimiento de la Iglesia Católica. Ahora, el caso ha tomado un nuevo giro con una decisión clave de la fiscalía.
El conflicto se remonta a febrero de 2009, cuando Errázuriz envió un correo al entonces nuncio apostólico en Chile, Giuseppe Pinto, con antecedentes sobre las denuncias contra Karadima, pidiendo que se mantuvieran en estricta reserva. Sin embargo, en 2015, al prestar declaración ante el ministro de fuero, negó haber ocultado información. Esta contradicción, según los denunciantes, demostraría que el cardenal no solo participó en el encubrimiento de los abusos, sino que también incurrió en falso testimonio.
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Durante años, la causa no registró avances significativos. No obstante, el 21 de enero de 2025, el fiscal metropolitano Centro Norte, Xavier Armendáriz, anunció una medida que podría destrabar la investigación. Mediante un escrito, solicitó la reagrupación total de la causa, unificando la investigación de Errázuriz con otra que involucra al cardenal Ricardo Ezzati. Este movimiento judicial, según fuentes cercanas al proceso, podría anticipar nuevas determinaciones por parte de la fiscalía.
A raíz de esta decisión, el Octavo Juzgado de Garantía de Santiago declaró su incompetencia para continuar conociendo la causa, la que fue derivada al Séptimo Juzgado. El 28 de enero, la jueza Carla Capello aceptó la competencia del caso y notificó a las partes involucradas. Con este cambio de tribunal, los querellantes esperan que la fiscalía acelere las diligencias y se tomen definiciones concretas sobre los imputados.
Las víctimas han sido insistentes en su demanda de justicia, señalando que Errázuriz no solo protegió a Karadima, sino que además intentó manipular el proceso judicial al falsear información bajo juramento. Por ello, consideran que esta reactivación de la causa representa una oportunidad clave para que la justicia finalmente se pronuncie sobre la responsabilidad del exarzobispo de Santiago en el encubrimiento de los abusos.