Martín de los Santos Lehmann, imputado por una violenta agresión que dejó con secuelas irreversibles a un trabajador de 70 años, deberá enfrentar la investigación en prisión preventiva. Tras una nueva audiencia, el Cuarto Juzgado de Garantía de Santiago decidió modificar las medidas cautelares que lo mantenían en libertad, acogiendo el requerimiento de la parte querellante.
La madrugada del 17 de mayo, Guillermo Oyarzún —conserje de un edificio en Vitacura y con más de 20 años de servicio— fue atacado por De los Santos, quien, según el relato judicial, se encontraba visiblemente alterado y le exigió cigarrillos. Al recibir una respuesta negativa, el agresor lo golpeó con tal brutalidad que le provocó fracturas faciales, la pérdida de visión en un ojo y la anulación del sentido del olfato. A partir de esto, fue formalizado como autor de lesiones graves.
Durante la audiencia, De los Santos mantuvo una postura desafiante, incluso a través de Zoom. Vapear, tomar mate y hacer gestos burlones mientras se leían los cargos fueron parte de su actitud, que se volvió aún más tensa cuando interrumpió directamente a la jueza con frases como: “¡Yo doy empleo, doy trabajo!” o “¡Esto no es un Estado de derecho!”. En consecuencia, su comportamiento también fue tomado en cuenta al decretar su prisión.
La defensa del imputado ha intentado justificar la agresión apelando a una “alteración sensorial y cognitiva”, sugiriendo incluso que fue agredido por terceros antes del incidente. Sin embargo, estos argumentos no impidieron que el tribunal considerara la gravedad de los hechos y el peligro que representa el acusado para la víctima y la sociedad, por lo que se ordenó su reclusión mientras continúan las diligencias.

