Por primera vez en la historia judicial chilena, un tribunal reconoció y sancionó un femicidio motivado por lesbofobia. El autor, Cristofer Arnoldo Pino Pino, fue sentenciado a 15 años y un día de cárcel efectiva por el crimen cometido contra Sandra Almeida Lizama, de 58 años, en la comuna de Lo Barnechea. De esta manera, el fallo establece un hito al considerar el ataque como un femicidio no íntimo motivado por orientación sexual y expresión de género.
El asesinato ocurrió el 27 de noviembre de 2023, cuando la víctima fue abordada por su agresor mientras conversaba con una amiga en la vía pública. Pino, veinte años menor que Almeida, la insultó con comentarios lesbofóbicos antes de iniciar una agresión física que escaló hasta dejarla inconsciente. Tras ello, la atacó con un objeto contundente, lo que causó heridas fatales. Sandra falleció seis días después, tras permanecer en coma en la Clínica Indisa.
La abogada Claudia Castañeda, representante del Movimiento de Integración y Liberación Homosexual (Movilh) y de la familia, subrayó que, aunque la expectativa era obtener cadena perpetua, la condena representa un avance significativo en el reconocimiento judicial de la violencia contra mujeres diversas. Además, destacó que la pena debe cumplirse de forma íntegra, sin acceso a beneficios penitenciarios, lo que refuerza el carácter ejemplar de la sentencia.
El tribunal —compuesto por las juezas Doris Ocampo Méndez, Rossana Costa Barraza y Katrina Chahín Ananías— dictó su decisión de forma unánime. Con ello, no solo reconoció el odio como móvil del crimen, sino que también abrió una nueva perspectiva legal para abordar delitos de este tipo en el sistema judicial chileno.
Finalmente, al castigo principal se sumaron 541 días de prisión por el delito de microtráfico, reafirmando la gravedad de los actos cometidos por el condenado.

