El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, desató una nueva polémica tras compartir un artículo en su plataforma Truth Social que incluía la imagen de un triángulo rosa, un símbolo históricamente asociado con la persecución de hombres homosexuales durante el régimen nazi.
Desde el inicio de su segundo mandato, Trump ha implementado una serie de órdenes ejecutivas que afectan directamente a la comunidad LGBTQ+. Entre ellas, reinstauró la prohibición de personas trans en el ejército, restringió el acceso a la salud para jóvenes trans y eliminó políticas de diversidad e inclusión en el gobierno y las fuerzas armadas.
El 10 de marzo, el expresidente republicano compartió un artículo del Washington Times, escrito por el ex capitán de inteligencia del Ejército Jeremy Hunt. Titulado “Los anuncios de reclutamiento del Ejército lucen bastante diferentes bajo Trump”, el texto elogiaba el giro que la administración le ha dado a las fuerzas militares, alejándolas de iniciativas de diversidad e inclusión para centrarlas en la agresividad y la preparación para el combate. Sin embargo, lo que más llamó la atención fue la imagen que acompañaba la publicación: un triángulo rosa invertido con un símbolo de prohibición sobre él, ilustración atribuida a Linas Garsys.
El triángulo rosa tiene un trasfondo histórico doloroso. Durante la Alemania nazi, se usaba para identificar a los hombres homosexuales en los campos de concentración, donde fueron sometidos a experimentos médicos, castraciones forzadas y ejecuciones. Décadas después, el activismo LGBTQ+ resignificó el símbolo, especialmente a través del Silence = Death Project, que visibilizó la crisis del VIH/sida durante la administración de Reagan.
Aunque no está claro si Trump comprendía el peso del símbolo al compartir la publicación, su difusión ha intensificado la preocupación dentro de la comunidad LGBTQ+ sobre el rumbo de su gobierno. Este acto se suma a otras medidas que han sido interpretadas como hostiles, incluyendo la declaración de que las personas trans son “no aptas” para el servicio militar.
Las reacciones no se han hecho esperar. Organizaciones de derechos humanos han advertido sobre un deterioro de las libertades civiles en EE.UU., al punto de que el país ha sido añadido a una lista de vigilancia de derechos humanos por lo que algunos han descrito como un ataque sin precedentes contra el Estado de derecho.