Una salida de domingo terminó en una experiencia humillante para Ivana Sarmiento y Damaris Parada, quienes denunciaron haber sido expulsadas de la cafetería Il Golosso en Licán Ray, luego de haberse dado un beso mientras esperaban su pedido. Según su testimonio, el dueño del local reaccionó de forma inmediata y les comunicó que en su establecimiento “no se permiten ese tipo de conductas”, ordenando además a su esposa que no las atendiera.
En ese contexto, la pareja relató que inicialmente estaban conversando tranquilamente en el local cuando notaron cómo el dueño se dirigía con gritos y desprecio hacia su esposa, un ambiente tenso que precedió al acto de discriminación. Fue tras ese momento que se dieron un “piquito”, tras lo cual recibieron la negativa de atención por parte del dueño, amparándose en “sus políticas”.
Lo ocurrido no solo dejó a las jóvenes en shock, sino que generó un profundo impacto emocional. Ambas describieron la situación como dolorosa e injusta, enfatizando que nunca antes habían enfrentado un acto tan abierto de discriminación por su orientación sexual. La negativa de servicio fue grabada en video, donde se escucha al dueño decir: “Myriam, no las atiendas por favor (…) porque mis políticas son mías”, negando que se tratara de un acto discriminatorio.
Ante este hecho, el Movimiento de Integración y Liberación Homosexual (Movilh) expresó su repudio, recordando que este tipo de acciones están explícitamente prohibidas por la Ley Zamudio y la Ley del Consumidor. Para la organización, negar un servicio por razones de orientación sexual es una agresión inaceptable que debe ser sancionada.
Frente a la denuncia pública, el Movilh instó a las afectadas a iniciar acciones legales, argumentando que si se comprueba el abuso, el responsable debe no solo pedir disculpas, sino también modificar cualquier práctica que fomente la homofobia y asumir las sanciones correspondientes.
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