Pese a las expectativas de cambio en el Vaticano, el Papa Leo XIV ha reafirmado su postura tradicional respecto al matrimonio igualitario. De hecho, según publicó National Catholic Reporter y confirmó el cardenal Víctor Manuel Fernández, encargado de la doctrina de la fe, el actual pontífice mantendrá la política vigente de permitir bendiciones a parejas del mismo sexo, sin equipararlas al sacramento del matrimonio. Esta decisión, aprobada durante el papado de Francisco, sigue siendo objeto de tensiones internas entre sectores progresistas y conservadores de la Iglesia.
Por otro lado, el Papa ha reiterado que la familia, según la visión eclesiástica, se basa en la unión entre un hombre y una mujer. Sin embargo, también ha subrayado la necesidad de respetar la dignidad humana en toda su amplitud, incluyendo a personas migrantes, personas mayores, desempleadas y enfermas. Esta retórica, aunque inclusiva en su formulación, contrasta con declaraciones previas del pontífice sobre diversidad sexual.
En efecto, durante su liderazgo en la Orden de San Agustín en 2012, Leo XIV criticó a los medios que mostraban simpatía hacia lo que denominó «estilos de vida homosexuales» y «familias alternativas». Estas palabras siguen resonando en sectores LGBTIQ+ católicos, que observan su papado con cierta cautela. La organización New Ways Ministry expresó esperanza en que su visión haya evolucionado en la última década.
Además, en su primer discurso al cuerpo diplomático del Vaticano, Leo XIV reafirmó la postura de la Iglesia sobre el aborto y la protección de la vida desde la concepción hasta la vejez. También puso énfasis en el diálogo interreligioso como herramienta clave para la paz global, destacando así la dimensión política y geopolítica de su pontificado.
En cuanto al rol de las mujeres en la Iglesia, aunque ha mostrado respeto por su participación, no se ha pronunciado a favor del sacerdocio femenino. No obstante, figuras como María Lia Zervino, que trabajó junto a él en la Curia, destacan su disposición a escuchar y considerar las voces femeninas dentro de las estructuras eclesiales.

