Oscar Wilde, célebre autor irlandés y figura icónica de la literatura queer, fue vetado del entonces British Museum Reading Room en 1895 tras ser condenado por “indecencia grave” con hombres, un eufemismo legal que criminalizaba el amor entre personas del mismo sexo. Ahora, 130 años después, la British Library ha decidido restituir simbólicamente su credencial de lector, como un acto público de reparación histórica.
En efecto, este gesto se concretará el próximo 16 de octubre, fecha de nacimiento de Wilde, durante una ceremonia en la que el pase será entregado a su nieto, Merlin Holland. Escritor e investigador dedicado a la vida y obra de su abuelo, Holland celebró la decisión con una ironía heredada: “Probablemente diría: ‘ya era hora’”. Además, señaló que Wilde ya se encontraba en prisión cuando se le revocó el acceso, por lo que quizás nunca se enteró. “Habría sido aún más cruel saber que también lo expulsaban del mundo de los libros”, dijo.
Por otro lado, Holland rechazó la idea de una “rehabilitación” oficial como las otorgadas bajo una ley británica de 2017, que concedió indultos póstumos a miles de hombres perseguidos por su orientación sexual. “Oscar no creía que hubiera nada malo en el amor entre personas del mismo sexo… pedir perdón sería solo un consuelo para el establishment británico”, argumentó.
Mientras tanto, la biblioteca conserva una de las colecciones más completas de manuscritos de Wilde, incluidas obras esenciales como La importancia de llamarse Ernesto y Un marido ideal. Para Laura Walker, curadora principal de archivos modernos, la restitución tiene un peso simbólico poderoso: “Queremos honrar a Wilde y reconocer lo que le hicieron. La ley que lo condenó fue profundamente injusta”.
Finalmente, Rupert Everett —actor que interpretó a Wilde en The Happy Prince— participará del evento, que también servirá de marco para la presentación del nuevo libro de Holland, After Oscar: The Legacy of a Scandal.

