Nicki Minaj vuelve a agitar las redes, esta vez al compartir un video oficial de la Casa Blanca que celebra medidas de la administración Trump, algunas de ellas abiertamente discriminatorias hacia personas trans. El clip, musicalizado con su tema “Va Va Voom”, enumera supuestos logros del expresidente como “No hay hombres en deportes femeninos”, “Nuestras ciudades son más seguras que nunca” y “Paz mundial”. Mientras tanto, la artista lo ha republicado en su cuenta de TikTok, donde la siguen más de 22 millones de personas.
La medida sobre deportes, firmada por Trump al retomar el poder, prohíbe a mujeres trans competir en ligas femeninas. Además, esta directiva cuenta con el respaldo tanto del Comité Olímpico y Paralímpico de EE. UU. como de la NCAA, profundizando una política que borra el reconocimiento de identidades trans en espacios públicos. El mismo día de su asunción, el expresidente firmó una orden que establece que Estados Unidos solo reconocerá los géneros “masculino” y “femenino”, y que estos son “inmutables”.
La relación entre Minaj y la política conservadora no es nueva. A principios de noviembre, fue criticada por celebrar en X un mensaje de Trump sobre la persecución a cristianos en Nigeria. “Sentí una profunda gratitud”, escribió entonces. No obstante, esa publicación fue recibida con preocupación por parte de fans LGBTIQ+, quienes recordaron la trayectoria anti-derechos del expresidente.
Lejos de distanciarse, Minaj ha reforzado su vínculo con el círculo MAGA. Al compartir otro clip de la Casa Blanca en el que aparecen Donald y Melania Trump, escribió exaltada: “¡El Presidente y la Primera Dama DE LOS ESTADOS UNIDOS!”. Incluso, bromeó con su fandom: “Barbz, no sé cuál de ustedes subió esto al TikTok de la Casa Blanca, pero ya tienen pase vitalicio a GAG CITY backstage”.
Esta cercanía no ha pasado desapercibida por figuras conservadoras. Mike Waltz, embajador de EE. UU. ante la ONU, respondió a sus elogios invitándola a dialogar sobre la protección de libertades religiosas. Minaj, entusiasta, aceptó y se proclamó la primera rapera en ser invitada a Naciones Unidas. Así, el espectáculo político-pop no muestra señales de desaceleración.

