La NFL ha aclarado que el Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) no participará en operativos de control migratorio durante la Super Bowl que se celebrará este 8 de febrero en California. De hecho, la jefa de seguridad de la liga, Cathy Lanier, afirmó que no hay operativos planeados ni presencia de agentes migratorios en los eventos vinculados al campeonato. Además, insistió en que el Departamento de Seguridad Nacional colaborará, como lo ha hecho en ediciones anteriores, pero sin incluir al ICE entre sus agencias desplegadas.
Las declaraciones de Lanier surgieron como respuesta directa a los rumores alimentados por figuras del gobierno de Trump, como la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, quien había asegurado meses atrás que ICE estaría «en todos lados» durante el partido. Sin embargo, ni los comités locales de San Francisco y Santa Clara, ni la propia NFL han confirmado estas amenazas como parte del operativo oficial. En ese sentido, las medidas de seguridad se mantendrán al nivel de otros eventos internacionales como los Juegos Olímpicos o la Copa del Mundo, sin añadir nuevas tácticas de control migratorio.
Bad Bunny, figura central del show de medio tiempo, ha estado en el centro del debate no solo por su música, sino también por sus posturas políticas. Durante la reciente gala de los Grammy, aprovechó su discurso al recibir el Álbum del Año para lanzar un claro mensaje contra el ICE, al que acusó de deshumanizar a las comunidades migrantes. Esto, luego de que dos ciudadanos murieran a manos de agentes federales en Minneapolis, en hechos que han encendido la indignación pública.
Por su parte, el expresidente Donald Trump ha expresado su desacuerdo con la elección del artista puertorriqueño para liderar el espectáculo, cuestionando que gran parte de la presentación sea en español. Mientras tanto, organizaciones como MoveOn han presionado a la NFL para que garantice que el evento se mantenga libre de redadas, entregando una petición firmada por más de 200.000 personas. Aunque la liga ha respondido con compromiso, activistas y asist

