El regreso de Moria Casán a Chile se concretó con el estreno de “Cuestión de Género”, una obra que llegó ayer al Teatro Nescafé de las Artes con localidades agotadas, marcando su reencuentro con el público local tras 15 años. En ese sentido, la propuesta combina humor e incomodidad para tensionar prejuicios sobre identidad, política y vínculos familiares desde una mirada crítica y contemporánea.
El montaje, que ya fue un fenómeno en Buenos Aires, pone en escena a Jade, una diseñadora exitosa que enfrenta una crisis personal y decide revelar un secreto largamente oculto a su esposo, un político que se declara progresista. A partir de ahí, la historia expone las contradicciones entre el discurso público y las reacciones privadas, especialmente cuando la estabilidad familiar comienza a resquebrajarse.
Moria ha descrito la pieza como una experiencia más que una simple obra, destacando su capacidad de interpelar al público desde la emoción y la sorpresa. De hecho, uno de los momentos más comentados ocurre cuando se rompe la cuarta pared, generando un silencio colectivo que revela la identificación de la audiencia con lo que sucede en escena.
Fiel a su trayectoria, la actriz reivindica la transgresión como motor creativo, entendiendo el teatro como un espacio donde lo personal y lo político dialogan sin filtros. En esa línea, “Cuestión de Género” no solo busca entretener, sino también abrir conversaciones sobre diversidad y libertad, conectando con públicos diversos que ven reflejadas sus propias experiencias.

