LinkedIn, la red social profesional propiedad de Microsoft, modificó discretamente su política contra contenido de odio eliminando la mención explícita al deadnaming y al misgendering como conductas prohibidas. Estas prácticas, que consisten en referirse a personas trans por su nombre o género asignado al nacer en lugar de por los que realmente se identifican, representan formas comunes de violencia simbólica en entornos digitales. Sin embargo, la compañía asegura que sigue penalizando ataques basados en la identidad de las personas, incluyendo estos casos, a través de su política de acoso.
El cambio, detectado por la organización Open Terms Archive, se realizó el 28 de julio sin previo aviso a la comunidad usuaria. A pesar de ello, LinkedIn mantiene que la identidad de género continúa siendo una característica protegida bajo sus normas generales, aunque ya no figure específicamente en el apartado de contenido «odioso y despectivo». Esta omisión ha levantado preocupaciones entre grupos de derechos LGBTQ+, que interpretan el gesto como una retirada simbólica de respaldo a la población trans y no binaria.
GLAAD, organización dedicada a la vigilancia mediática en temas LGBTIQ+, denunció públicamente la modificación, calificándola como parte de una preocupante tendencia en plataformas digitales. De hecho, casos similares se han visto en YouTube y Meta —propietaria de Facebook e Instagram—, donde se han flexibilizado políticas que antes protegían de manera explícita la identidad y orientación sexual.
Estas decisiones llegan en un contexto político marcado por ataques coordinados contra los derechos trans en Estados Unidos, donde tanto actores gubernamentales como iniciativas como Project 2025 buscan eliminar el reconocimiento institucional de la diversidad de género. Por lo tanto, el gesto de LinkedIn no puede analizarse de forma aislada, sino como parte de un retroceso más amplio en las protecciones digitales para comunidades históricamente marginadas.

