Dos jóvenes fueron azotados en público en Indonesia tras ser condenados por un tribunal islámico en la provincia de Aceh, donde rige la sharia. En esta región, la homosexualidad es castigada con penas físicas, a diferencia del resto del país, donde, aunque no es ilegal, sigue siendo un tema tabú.
La flagelación se llevó a cabo en un parque de Banda Aceh, frente a una multitud. Uno de los condenados recibió 80 latigazos y el otro 85, acusado de haber propiciado el encuentro. Ambos habían sido arrestados en marzo de 2024 luego de que vecinos irrumpieran en su vivienda, los sacaran por la fuerza y los grabaran desnudos. El video se viralizó en redes sociales antes de su detención.
El tribunal justificó la pena al considerar que, al ser musulmanes, debían respetar la sharia. Aunque la ley islámica permite castigos más severos, la condena se redujo por la falta de antecedentes. Sin embargo, los meses que pasaron en prisión preventiva no impidieron que el castigo se aplicara con rigor.
Organizaciones de derechos humanos han denunciado la creciente persecución contra la comunidad LGBTQ+ en Indonesia. Human Rights Watch advirtió que Aceh se ha convertido en un epicentro de discriminación, mientras que Amnistía Internacional calificó la flagelación como un acto de tortura y exigió su prohibición.
Las políticas contra la diversidad sexual se han endurecido en todo el país. En la última semana, 141 hombres fueron arrestados en un sauna gay en Yakarta, y en Java se han registrado detenciones similares. En Aceh, la alcaldesa de Banda Aceh ha reforzado su discurso anti-LGBTQ+, asegurando que su administración busca erradicar lo que considera una «desviación».