Harry Styles vuelve a sorprender al público con una apuesta que va más allá de la música o la moda. Su nuevo proyecto, Pleasing Yourself, propone una exploración íntima del placer propio con una mirada inclusiva, libre de culpas y cargada de sensibilidad estética. Esta nueva línea forma parte de Pleasing, su marca lanzada en 2021, y representa una evolución clara: del cuidado personal a la celebración del deseo.
En esta primera entrega, la colección incluye dos artículos principales: un vibrador de doble punta y un lubricante de base acuosa. El primero, desarrollado junto a la educadora sexual Zoë Ligon, está pensado para ser versátil, accesible y funcional tanto para juegos en solitario como en pareja. Compacto, potente y en un delicado tono cereza, apunta a distintos cuerpos y deseos con la consigna de que el placer no debería tener fronteras.
Por su parte, el lubricante, aprobado por la FDA, está formulado sin fragancias y diseñado para ofrecer comodidad y seguridad. Ambos productos reflejan una filosofía de diseño donde el bienestar sexual se trata con la misma seriedad —y belleza— que cualquier otro aspecto del autocuidado.
Además, el lanzamiento viene acompañado de un pop-up en Nueva York, donde arte, educación y performance se combinan para abrir conversaciones sobre sexualidad sin tabúes. Es un espacio efímero, pero simbólicamente potente: no se trata solo de vender juguetes, sino de reivindicar el derecho a disfrutarlos.
Finalmente, Pleasing Yourself no solo ofrece productos, sino también una invitación: reimaginar la intimidad como un territorio donde el placer individual se honra con creatividad, autonomía y respeto. En palabras del propio Styles, se trata de “poner el placer exactamente donde debe estar: en tus manos”.

