«Gracias a ti me doy cuenta que no soy maricón», habría dicho el victimario antes de asesinar a Ariel en Valdivia

El reciente crimen de Ariel Millar Leal, un joven kinesiólogo de 27 años, no solo resulta doloroso por la pérdida de una joven y promisoria vida, sino además destaca la persistente vulnerabilidad a la que está expuesta la diversidad sexual y de género ante actos de discriminación y violencia.

La Fiscalía, en la voz de Claudia Baeza, ha clasificado el asesinato de Ariel como un crimen de odio, postilando que el motivo detrás del acto vil fue la orientación sexual de la víctima. Así, la cita fatídica entre Ariel y su agresor, identificado solo por sus iniciales R.U.T.H, se tornó mortal cuando este último, en un despliegue de violencia inusitada, acabó con la vida de Ariel tras un encuentro que inicialmente se enmarcaba en un contexto de intimidad.

Además, la fiscal detalló cómo el ataque se inició con un beso, el cual desencadenó la violenta reacción del agresor, marcada por palabras llenas de odio: «gracias a ti me doy cuenta que no soy maricón como tú». Este momento de violencia no solo refleja la intolerancia y el rechazo hacia la diversidad sexual, sino que también subraya la necesidad de una mayor educación y sensibilización sobre el respeto a la diversidad.

La brutalidad del crimen se hizo aún más evidente con el uso de un arma blanca y una mancuerna de 12 kilos para golpear la cabeza de Ariel, lo que finalmente le causó la muerte. A raíz de esto, las organizaciones LGBTQ+ han expresado su consternación y su llamado a la justicia, esperando que se aplique la máxima pena y el agravante de la Ley Zamudio contra los responsables.

Por otra parte, este trágico evento sirve como un recordatorio sombrío de los peligros que aún enfrentan las personas LGBTIQ+ en espacios que deberían ser seguros, como las aplicaciones de citas. Consecuentemente, se ha hecho un llamado urgente a la precaución dentro de la comunidad, resaltando la importancia de la seguridad personal en el uso de estas plataformas.

Por su parte el MOVILH recomendó comunicar siempre las citas de aplicaciones con un tercero de confianza y que el primer encuentro se lleve a cabo en un lugar abierto y público, donde poder ser vistxs por otras personas. Además de recomendar elegir perfiles vinculados a una red social que entregue más datos de la otra persona. Además es relevante no revelar datos de tu rutina diaria y evitar el consumo de drogas. Todo ello buscando un efecto disuasivo en potenciales victimarios. Finalmente, el magistrado del Juzgado de Garantía de Valdivia, Fabián Duffau, ha tomado medidas cautelares contra los involucrados, dictando prisión preventiva para R.T.H y arraigo domiciliario para J.E.S.D, mientras se fija un plazo de investigación de 140 días. Este caso, más allá de sus detalles perturbadores, resalta la imperiosa necesidad de

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