La cantante irlandesa Róisín Murphy fue excluida del cartel del festival Back In Town en Estambul tras volver a pronunciarse en redes sociales sobre las identidades trans y no binarias. Esta vez, compartió un gráfico —extraído del Cooperative Election Study de la Universidad de Tufts— que mostraba una supuesta caída en el número de jóvenes trans entre 2022 y 2024 en EE.UU., acompañándolo con un mensaje que negaba la legitimidad de esas identidades. A raíz de esto, las reacciones no tardaron en llegar.
Murphy afirmó que el incremento de personas jóvenes identificándose como trans “nunca fue real”, describiéndolo como una “contagio social” promovido por medios, instituciones médicas y redes sociales. Sin embargo, expertos en el área, como la académica Jean Twenge, señalan que lo que los datos realmente reflejan podría ser un descenso en la aceptación social, y no una baja real en el número de personas trans o no binarias. En ese contexto, el festival decidió prescindir de la artista.
La organización del Back In Town emitió un comunicado donde explicaron que la decisión fue tomada para proteger los valores de diversidad e inclusión que buscaban promover en su primera edición. De acuerdo con esto, mencionaron que no podían ofrecer espacio a discursos que pusieran en riesgo ese ambiente seguro para todes les asistentes. La cantante fue reemplazada por Kalben, artista turca reconocida por su sensibilidad social.
Ante la polémica, Murphy publicó una extensa declaración donde insistió en no odiar a las personas trans, pero arremetió contra quienes llamó “activistas crueles”. Asimismo, aseguró que no se dejaría censurar por presiones externas y defendió su derecho a expresar su opinión, aunque esta haya sido ampliamente criticada por otras figuras de la música, como CMAT, Lambrini Girls y The Blessed Madonna.
Las críticas se centraron no solo en el contenido de sus palabras, sino también en el uso reiterado de teorías desacreditadas como la disforia de género de inicio rápido, promovida por sectores anti-trans. En paralelo, activistas y artistas denunciaron que el descenso en autoidentificación de personas trans podría explicarse por el miedo, la criminalización y el estigma creciente en múltiples contextos políticos y culturales.

