La salida de Donatella Versace de la dirección creativa de la icónica casa de moda marca un punto de inflexión en la historia de la marca. Tras casi tres décadas al frente del diseño, Donatella cede su puesto a Dario Vitale, quien asumirá el cargo a partir del 1 de abril de 2025. Con este cambio, Versace entra en una nueva fase, dejando atrás el control creativo de la familia fundadora.
El anuncio fue realizado por Capri Holdings Limited, el grupo que actualmente posee Versace. En este nuevo escenario, Donatella no se desvincula por completo de la marca, sino que asume el rol de Chief Brand Ambassador, un puesto en el que se enfocará en iniciativas filantrópicas y en representar los valores de la firma. “Seguiré siendo la más apasionada defensora de Versace, que es parte de mi ADN y siempre estará en mi corazón”, expresó en un comunicado.
Dario Vitale llega a Versace con un sólido historial en la industria de la moda. Tras haber trabajado en firmas como Dsquared2 y Bottega Veneta, su trayectoria se consolidó en Miu Miu, donde dirigió el diseño de prêt-à-porter y fue clave en la redefinición de la identidad visual de la marca. Su visión contemporánea y su habilidad para conectar con nuevas generaciones han sido aspectos determinantes en su nombramiento.
Este cambio en la dirección creativa de Versace se produce en un momento de incertidumbre para la empresa, ya que su matriz, Capri Holdings, ha sido objeto de especulaciones sobre una posible venta. En los últimos meses, se ha mencionado a Prada Group como un posible comprador, lo que podría traer de vuelta la marca al control de una firma italiana.
La salida de Donatella no solo representa un cambio de liderazgo, sino también el cierre de un capítulo fundamental en la historia de la moda. Desde la muerte de su hermano Gianni en 1997, ella ha sido el alma de la casa Versace, manteniendo su esencia provocadora y vanguardista. Ahora, el desafío de Dario Vitale será equilibrar esa herencia con una visión renovada para el futuro.