En un avance significativo para los derechos de las personas trans en Cuba, la Asamblea Nacional del Poder Popular aprobó una reforma a la Ley del Registro Civil que permitirá modificar el marcador de género en los documentos oficiales sin necesidad de una cirugía de reasignación genital. De este modo, se elimina una barrera histórica que afectaba directamente a quienes no podían —o no deseaban— acceder a procedimientos quirúrgicos, cuya disponibilidad ha sido limitada en la isla a pesar de estar garantizada desde 2008.
Además, la nueva legislación reconoce uniones afectivas entre personas no casadas y permite a progenitores elegir el orden de los apellidos de sus hijes, lo que abre paso a formas más diversas y equitativas de concebir la familia. Estas medidas reflejan una adecuación a la Constitución de 2019 y al Código de las Familias aprobado en 2022, que ya había sido un hito al permitir el matrimonio igualitario y la adopción por parejas del mismo sexo.
Paralelamente, se impulsará la digitalización del Registro Civil, reemplazando gradualmente el soporte en papel por bases de datos electrónicas que prometen mayor eficiencia y seguridad jurídica. El ministro de Justicia, Oscar Silvera Martínez, destacó que este paso es clave para garantizar derechos, ordenar políticas públicas y preservar la historia individual y colectiva de la población.
Asimismo, la norma establece restricciones al momento de inscribir nombres de recién nacides, prohibiendo aquellos que atenten contra la dignidad humana o sean marcas comerciales. Esta disposición busca proteger a les niñes de posibles vulneraciones desde su identidad registrada.
Finalmente, junto con la Ley del Registro Civil, el Parlamento también aprobó otras normativas relacionadas con el deporte y con los derechos de la niñez y la juventud, consolidando así un paquete legislativo que apunta a reforzar la inclusión social y la modernización institucional en la isla.

