Burrita Burrona dice adiós entre rumores de ruptura con Turbulence

Momo Guzmán, el creativo detrás del fenómeno drag Burrita Burrona, confirmó entre lágrimas el final de un ciclo que marcó su vida personal y profesional. La despedida ocurrió en pleno show navideño en Ciudad de México, dejando al público conmovido y a la comunidad drag con una mezcla de gratitud y desconcierto. A partir de ese momento, el artista decidió también cerrar su etapa como Burrita en redes sociales, donde cambió sus perfiles al nombre con el que inició su carrera: Momo Guzmán.

Al mismo tiempo, la ausencia de su compañera escénica Turbulence en el mensaje oficial alimentó rumores de una posible ruptura. Aunque Guzmán agradeció a seguidores, marcas y colaboradores, evitó mencionar a quien fue pieza clave en la creación del personaje. La dupla, conocida como “Las Amponas”, había conquistado plataformas digitales con humor ácido y un estilo inconfundible. Sin embargo, la omisión y el posterior unfollow entre ambas figuras en redes sociales sugieren un distanciamiento definitivo.

La emoción del comunicado tocó fibras profundas: Momo recordó sus juegos infantiles con cajas de cartón, donde ya imaginaba mundos y personajes. Hoy, con cuatro años de trayectoria como Burrita, agradece haber podido mejorar la vida de su familia gracias al éxito del personaje. En esa línea, dedicó palabras sentidas a su equipo, amistades cercanas y a su pareja, reconociendo el respaldo incondicional que recibió fuera del escenario.

Mientras tanto, la reacción del fandom no se hizo esperar. Edits, mensajes nostálgicos y hasta comparaciones con rupturas de grupos icónicos inundaron las redes, transformando el adiós en una especie de luto colectivo queer. Turbulence, por su parte, lanzó una frase que muchos interpretaron como indirecta: “Porque yo sí le voy a agradecer”, lo que sólo echó más leña al fuego de la especulación.

Finalmente, versiones no confirmadas apuntan a que Turbulence podría tener los derechos del concepto Burrita Burrona, abriendo la puerta —aunque incierta— a una nueva encarnación del personaje. Mientras tanto, Momo cierra esta etapa con claridad: no deja el arte, deja al personaje. Lo que venga, promete, será otra historia.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *