En la Eurocopa femenina 2025, el uso de brazaletes arcoíris ha abierto un debate que va más allá del terreno de juego. Estos accesorios, símbolo de apoyo a la comunidad LGBTQ+ y de celebración de la diversidad, han sido adoptados por algunas capitanas y rechazados por otras, lo que ha generado cuestionamientos sobre el compromiso individual y colectivo con las causas sociales. Mientras tanto, la UEFA ofrece dos opciones: el brazalete multicolor o uno de color liso con la palabra «respeto».
En consecuencia, los equipos se dividen. Capitanas como Janina Minge (Alemania), Lia Wälti (Suiza), Ada Hegerberg (Noruega) y Leah Williamson (Inglaterra) optaron por portar el emblema arcoíris. Otras, como Irene Paredes (España) o Griedge Mbock Bathy (Francia), eligieron la versión neutral. Así, cada decisión adquiere un peso simbólico que no pasa desapercibido en una competencia de alcance continental.
Mbock Bathy argumenta que concentrarse en una sola causa puede invisibilizar otras luchas. Para ella, el mensaje de «respeto» abarca más y representa mejor la diversidad de su equipo. Por su parte, el técnico francés, Laurent Bonadei, defendió esta elección señalando que la palabra “respeto” abarca problemáticas como el racismo y la inclusión en un sentido más amplio.
Este tipo de discusiones no son nuevas en el fútbol europeo. En 2021, la UEFA fue criticada por prohibir la iluminación del Allianz Arena con los colores del arcoíris durante un partido entre Alemania y Hungría. Un año después, en el Mundial de Qatar, la campaña “One Love” terminó enfrentando a selecciones como Alemania con la FIFA, que prohibió estos gestos y amenazó con sanciones. En señal de protesta, las jugadoras alemanas se taparon la boca en la foto oficial, denunciando censura.
Desde entonces, el fútbol europeo navega en una tensión constante entre lo deportivo y lo político. La presencia o ausencia del brazalete arcoíris en la Euro 2025 no solo refleja posicionamientos individuales, sino también la forma en que cada selección decide posicionarse ante una audiencia global.

