Miley Cyrus estrenó Bass Persuades, su décimo álbum de estudio y el primero publicado bajo Atlantic Records. Con este lanzamiento, la cantante vuelve a la actividad discográfica poco más de un año después de Something Beautiful y presenta un trabajo atravesado por el synth-pop, la electrónica y referencias a distintas décadas de la música popular.
Sin embargo, el estreno rápidamente sumó una controversia. Amanda Lear señaló similitudes entre “Redlights”, incluida en el nuevo álbum, y “The Sphinx”, canción que publicó en 1978. A través de Instagram, la artista reaccionó con ironía al agradecerle a Cyrus por el supuesto “tributo” y aseguró sentirse “halagada”.
Tras sus primeras declaraciones, Lear contó a medios franceses que su productor y su discográfica consideraban que existían coincidencias en la melodía y el ritmo de ambas composiciones. No obstante, posteriormente aclaró que nunca amenazó a Cyrus con iniciar una demanda o tomar represalias, y señaló que el asunto está siendo revisado por su sello y las editoras musicales correspondientes.
En cuanto al disco, Bass Persuades continúa con la exploración sonora que Cyrus ha desarrollado durante sus últimos proyectos, esta vez con una presencia marcada de sintetizadores, ritmos de pista de baile y pasajes más experimentales. Maxx Morando, pareja de la cantante, participa en la composición y producción de parte del material, que también incluye colaboraciones con Andrew Wyatt, Miike Snow y la banda queer Model/Actriz.
Junto con el estreno, Cyrus prepara dos conciertos en el Hollywood Bowl de Los Ángeles para el 16 y 18 de octubre. La alta demanda llevó a la cantante a plantear públicamente la posibilidad de realizar una residencia en el recinto, aunque por el momento no tiene prevista una gira mundial de gran escala.





