El gobierno de Hungría anunció que modificará la normativa que desde 2020 dificulta en la práctica la adopción por parte de parejas del mismo sexo. En concreto, el primer ministro Péter Magyar aseguró que su administración cambiará el sistema establecido durante el mandato de Viktor Orbán, quien dejó el poder tras la victoria electoral del partido Tisza en abril.
Hasta finales de 2020, una pareja del mismo sexo podía acceder a la adopción si una de sus integrantes presentaba la solicitud como persona soltera. Sin embargo, una reforma impulsada por el partido Fidesz restringió el procedimiento a matrimonios y estableció que las personas solteras necesitaban una autorización especial del ministerio responsable de asuntos familiares. Debido a que Hungría no reconoce el matrimonio igualitario, la medida terminó funcionando como un veto para estas parejas.
Magyar sostuvo que las decisiones sobre adopciones no deberían depender de autoridades políticas. En cambio, planteó que profesionales especializados sean quienes evalúen las condiciones necesarias para garantizar el bienestar y desarrollo de niñas y niños.
La reforma supondría un cambio respecto de las políticas implementadas durante los 16 años de Orbán en el poder. Durante ese periodo, su administración aprobó la prohibición del cambio de marcador de género en documentos oficiales y restricciones sobre contenidos escolares vinculados con homosexualidad y transición de género.
Estas políticas también generaron cuestionamientos desde instituciones europeas. De hecho, el Tribunal de Justicia de la Unión Europea determinó en abril que las restricciones húngaras al acceso a contenidos LGBTIQ+ vulneraban el derecho comunitario y contribuían a estigmatizar y marginar a personas homosexuales y trans.
Hungría continúa sin reconocer el matrimonio entre personas del mismo sexo. No obstante, el país mantiene el reconocimiento legal de las uniones civiles registradas.





