La Met Gala de Nueva York fue atravezada por una fuerte crítica política tras la detención del activista Chris Smalls durante protestas contra Jeff Bezos , principal financista de la gala, dejando expuesta la distancia entre las élites económicas y las luchas laborales.
A las afueras del Museo Metropolitano de Arte, donde se concentraban figuras como empresarios tecnológicos y celebridades, colectivos denunciaron la influencia de grandes fortunas en espacios culturales mientras tanto, cuestionaban el costo excluyente de las entradas y el papel de Bezos como uno de los principales impulsores de la gala.
Las intervenciones incluyeron proyecciones en edificios, consignas contra la acumulación de riqueza y acciones simbólicas como el “Ball Without Billionaires” por otro lado, trabajadores de Amazon y Starbucks desfilaron con prendas confeccionadas por comunidades migrantes, visibilizando a quienes sostienen la industria.
En ese contexto, un hombre de 37 años fue detenido por la policía tras presuntamente cruzar una barricada según testigos, se trataría de Chris Smalls, referente clave en la sindicalización de Amazon, aunque las autoridades no confirmaron su identidad.
Registros audiovisuales muestran el momento en que agentes reducen al manifestante mientras sostenía un cartel crítico hacia la empresa al mismo tiempo, circularon mensajes que denuncian la negativa de Amazon a negociar con su sindicato y señalan sus vínculos con políticas cuestionadas.
La detención profundiza el debate sobre la respuesta estatal frente a la protesta social y, a la vez, refuerza las críticas hacia una gala que, más allá del espectáculo, funciona como vidriera del poder económico concentrado.





