A pocas semanas de Eurovisión 2026, más de 1.100 artistas y trabajadores de la cultura firmaron una carta abierta para exigir que Israel quede fuera del certamen mientras siga participando la cadena pública KAN. Además, la campaña fue impulsada por los colectivos No Music For Genocide y The Palestinian Campaign, que convocan a boicotear el festival hasta que la Unión Europea de Radiodifusión (UER) modifique su postura.
Entre las firmas aparecen Brian Eno, Massive Attack, Hot Chip, los escoceses Primal Scream, el grupo norirlandés Kneecap, la banda islandesa Sigur Rós, Macklemore, Peter Gabriel y Roger Waters, junto con centenares de músicas, productores y figuras del sector. Por otra parte, también se sumaron antiguos ganadores del concurso, como Emmelie de Forest y Charlie McGettigan.
El texto acusa a la UER de sostener un “doble rasero” por mantener a Israel en competencia mientras Rusia continúa vetada desde 2022 tras la invasión de Ucrania. En ese sentido, las personas firmantes cuestionan que el festival se presente como un espacio ajeno a la política cuando toma decisiones frente a conflictos internacionales.
La carta también denuncia la ofensiva militar israelí en Gaza y el impacto sobre la vida cultural palestina, con teatros, universidades, estudios y bibliotecas destruidos, según sus impulsores. Asimismo, respalda los llamados palestinos a que emisoras públicas, artistas y público se retiren del evento.
La nueva presión llega en medio de un clima ya tensionado: cinco países —España, Irlanda, Islandia, Eslovenia y Países Bajos— se habrían apartado de esta edición en rechazo a la presencia israelí, según los organizadores de la campaña. Mientras tanto, otro grupo de celebridades internacionales difundió una carta opuesta, defendiendo la continuidad de Israel en Eurovisión.
La final del concurso está prevista para mayo en Viena y, hasta ahora, la UER no anunció cambios sobre la participación israelí.





