Alex Matute Johns volvió a cuestionar públicamente la serie Alguien tiene que saber, estrenada por Netflix y producida por Fábula, y acusó que el proyecto reabrió el dolor de su familia en medio de un caso que, a 26 años, sigue sin resolverse. En una carta abierta, sostuvo que la discusión no pasa por restringir la libertad de creación, sino por reconocer que existen límites cuando una historia real continúa afectando de manera directa a quienes la vivieron.
El abogado recalcó que la producción utilizó inicialmente referencias evidentes a los Matute Johns y afirmó que, aunque hubo cambios posteriores, la alusión a su familia se mantuvo. En ese contexto, apuntó especialmente contra Fábula, señalando que sus decisiones no son inocuas y que, además de eventuales revisiones legales ligadas a la honra, la privacidad y la identidad, existe una dimensión ética que no puede ignorarse.
Matute advirtió que la principal afectada ha sido su madre, Teresa Johns, cuyo estado de salud se habría deteriorado en las últimas semanas. Contó que incluso debió acompañarla a una clínica en Santiago y remarcó que, para la familia, resulta injusto que una tragedia de esta magnitud sea convertida en contenido de entretenimiento en una plataforma global.
Pese a sus críticas al estreno, reiteró su llamado a que cualquier persona con antecedentes serios sobre lo ocurrido en la discoteca La Cucaracha entregue esa información. Aseguró que quienes colaboren no serán perseguidos judicialmente por la familia, porque el objetivo sigue siendo esclarecer lo sucedido con Jorge Matute Johns y cerrar una herida que, según dijo, nunca ha dejado de estar abierta.





