La comuna de Ñuñoa dio un paso inédito al aprobar una ordenanza de inclusión y no discriminación que incorpora, por primera vez en el país, la prohibición de discursos de odio en el ámbito municipal. En ese marco, la iniciativa posiciona a los gobiernos locales como actores clave en la garantía de derechos para comunidades históricamente vulneradas, especialmente personas LGBTIQ+.
El instrumento fue respaldado ampliamente por el concejo municipal, con nueve votos a favor y uno en contra, tras un proceso articulado entre autoridades locales y organizaciones sociales. En este proceso, la participación de entidades como Fundación Iguales y el Movilh resultó decisiva, aportando insumos técnicos y propuestas que quedaron integradas en el texto final.
Entre sus disposiciones, la ordenanza establece la protección explícita de grupos prioritarios y reconoce el derecho al libre desarrollo de la identidad de género. Asimismo, define y sanciona prácticas discriminatorias, incluyendo aquellas expresiones públicas que inciten a la violencia o exclusión, fijando multas que pueden duplicarse en casos de reincidencia.
Otro de sus ejes es la implementación de medidas concretas para prevenir la discriminación. Por ejemplo, se crean canales de denuncia accesibles —presenciales, digitales y telefónicos—, junto con campañas de sensibilización, instancias de formación y un sello comunal que distinguirá a organizaciones comprometidas con buenas prácticas inclusivas.
La normativa también introduce obligaciones para quienes mantengan vínculos contractuales con el municipio. En esa línea, se exigirá la incorporación de cláusulas de no discriminación en licitaciones y contratos, además de la exhibición obligatoria de mensajes institucionales que refuercen el rechazo a cualquier forma de exclusión en espacios públicos administrados por la comuna.





