La designación de Bhumika Shrestha como legisladora marca un hito para la diversidad en Nepal, tras ser confirmada el 16 de marzo como representante por el sistema proporcional. En ese marco, la Comisión Electoral validó su ingreso al Parlamento de la mano del Rastriya Swatantra Party, fuerza que consolidó una amplia presencia legislativa en las últimas elecciones.
Shrestha, de 37 años y activista por los derechos LGBTQ+, se identifica como “tercer género”, una categoría reconocida legalmente desde 2007 por la Corte Suprema. A partir de ese antecedente, Nepal ha construido un andamiaje jurídico relativamente avanzado en la región, incluyendo documentos oficiales con identidad de género diversa y el reconocimiento parcial de matrimonios igualitarios desde 2023.
El contexto político también resulta clave para entender este momento: el nuevo Parlamento surge tras intensas protestas anticorrupción que provocaron la caída del gobierno en 2025. En consecuencia, el partido liderado por Balendra Shah logró una mayoría significativa, abriendo espacio para nuevas representaciones dentro de una Cámara de 275 integrantes.
La llegada de Shrestha fue celebrada por organizaciones como Blue Diamond Society, donde activistas y simpatizantes se reunieron para reconocer el logro con flores y objetos simbólicos. En ese gesto colectivo, se expresó no solo el orgullo, sino también la expectativa de que su voz traduzca en políticas concretas los derechos ya contemplados en la Constitución.
A pesar de los avances legales, la vida cotidiana de las más de 900.000 personas que integran las minorías sexuales en Nepal sigue atravesada por discriminación. Por eso, la propia Shrestha ha señalado el peso de su rol: llevar al recinto las demandas de una comunidad que, hasta ahora, ha tenido escasa representación directa en los espacios de poder.

