En 2025, Brasil volvió a encabezar la lista mundial de asesinatos de personas trans y de género diverso, con un total de 80 víctimas registradas, según el informe Trans Murder Monitoring. A pesar de representar una disminución del 34 % con respecto al año anterior, cuando se documentaron 122 casos, el país se mantiene como el más letal para esta población desde que comenzó el monitoreo en 2008.
Según datos recopilados por la Asociación Nacional de Travestis y Personas Trans (ANTRA), el perfil de las víctimas continúa reflejando patrones alarmantes: la mayoría eran mujeres trans o personas con expresión femenina, jóvenes de entre 18 y 35 años, y un 88 % eran negras o pardas. Además, un 14 % tenía algún tipo de participación en el activismo, lo que sugiere un vínculo entre la visibilidad y la exposición a la violencia.
En términos geográficos, el epicentro de los crímenes se concentró en el noreste del país, con 38 asesinatos, seguido por el sureste con 17. Estados como Ceará y Minas Gerais lideraron con ocho homicidios cada uno, mientras que São Paulo, en una mirada histórica entre 2017 y 2025, acumuló el mayor número de víctimas: 155.
Bruna Benevides, presidenta de ANTRA y autora del dossier, señaló que estos crímenes no pueden entenderse como hechos aislados. Por el contrario, son resultado de una estructura social que margina sistemáticamente a las personas trans desde la infancia, perpetuando la exclusión, el racismo y el abandono institucional.
Aunque las cifras de asesinatos disminuyeron, el informe advierte un aumento en los intentos de homicidio, lo que indica que la violencia persiste con la misma intensidad. La falta de políticas públicas específicas, la desconfianza en las instituciones y la escasa cobertura mediática agravan aún más la situación, según el análisis de ANTRA.
Finalmente, el informe propone una serie de recomendaciones urgentes a las autoridades brasileñas, enfocadas en romper el ciclo de impunidad. Benevides enfatiza la necesidad de adaptar las políticas existentes para que incluyan efectivamente a mujeres trans, subrayando que la producción de datos no basta si no se traduce en acciones concretas.





