El Departamento de Justicia de Estados Unidos dio por cerrada, de manera definitiva, la revisión del caso Epstein, pese al clamor de las víctimas que pedían justicia. El fiscal adjunto Todd Blanche declaró que no existen fundamentos legales para iniciar nuevos procesos contra personas vinculadas al magnate en los documentos recientemente desclasificados. Así, se apaga la posibilidad de ver procesados a presuntos cómplices mencionados en los archivos.
La decisión llega tras la publicación de más de tres millones de páginas que forman parte del expediente, incluyendo videos, imágenes y correos electrónicos entre Epstein y figuras de alto perfil. En ese contexto, Blanche sostuvo que se trató de una de las revisiones más exhaustivas de la historia judicial del país, aunque reconoció que hubo errores de edición que expusieron datos sensibles de algunas víctimas. Pese a ello, insistió en que se trató de una fracción mínima del total y prometió corregirlos.
La indignación no se hizo esperar: un grupo de 18 sobrevivientes expresó en un comunicado que no cesarán su lucha hasta que todos los responsables sean identificados y juzgados. Además, denunciaron que, mientras ellas ven vulnerada su privacidad, los abusadores continúan protegidos por el sistema. La publicación incompleta de los archivos también generó cuestionamientos por parte de legisladores demócratas, quienes acusan a la fiscalía de incumplir la ley que exigía transparencia total antes de diciembre de 2025.
Entre los documentos difundidos se encuentran registros carcelarios de Epstein, informes psicológicos y comunicaciones con empresarios como Elon Musk y figuras del gobierno de Trump. Sin embargo, no se hallaron pruebas suficientes para acusar penalmente a ninguno de ellos. Blanche enfatizó que la investigación ya revisó millones de documentos y que solo un juez podría ordenar liberar material adicional. Con esto, el caso se cierra sin nuevos responsables ante la justicia.

