Treinta y cuatro hombres fueron detenidos por la policía en Surabaya, Indonesia, tras una redada nocturna en un hotel donde, según las autoridades, se celebraba una supuesta “fiesta sexual gay”. La intervención ocurrió entre la noche del 18 de octubre y la madrugada del 19, después de que residentes alertaran sobre movimientos “inusuales” en uno de los pisos del Midtown Hotel. Desde entonces, el caso ha generado un fuerte debate tanto en medios locales como internacionales.
Durante la operación, los agentes incautaron objetos personales como teléfonos móviles, dispositivos electrónicos y preservativos. Todos los hombres fueron trasladados a la Jefatura de Policía de Surabaya, donde quedaron bajo investigación. Posteriormente, el jefe de la Unidad de Investigación Criminal de la ciudad, AKBP Edy Herwiyanto, los identificó como sospechosos, alegando que algunos participaron y otros habrían organizado y financiado el evento.
Las imágenes difundidas mostraron a los detenidos descalzos, atados con bridas de plástico y vestidos con camisetas naranjas, mientras eran exhibidos ante los medios. Esta exposición pública, considerada por organismos de derechos humanos como un acto humillante, pone nuevamente en foco el uso de la ley antipornografía de 2008, una normativa ambigua que penaliza actos que “contravienen la moral pública”.
Aunque el código penal nacional no criminaliza directamente las relaciones entre personas del mismo sexo, la ilegalidad del matrimonio igualitario deja a las parejas LGBTIQ+ en una situación de vulnerabilidad legal. Además, en 2022 se introdujo una reforma que penaliza las relaciones sexuales fuera del matrimonio, agravando el panorama para las personas queer en el país.
Este caso no es aislado. En los últimos meses, se han producido múltiples redadas en hoteles de Yakarta bajo argumentos similares. De hecho, Amnistía Internacional ha denunciado estas acciones como “redadas basadas en el odio” que violan derechos fundamentales. Para grupos como Human Rights Watch, la ley antipornografía se ha convertido en un instrumento para perseguir sistemáticamente a la comunidad LGBTIQ+.

