La comunidad activista chilena perdió este domingo a una de sus voces más visibles: Carolina del Real falleció a los 45 años, dejando un legado marcado por la visibilidad del VIH y la lucha contra el estigma. Su familia confirmó la noticia a través de redes sociales, agradeciendo las muestras de cariño. El funeral se realizará este lunes 13 de octubre a las 15:00 horas en el Cementerio Parque del Recuerdo, en Santiago de Chile.
Desde muy temprano, Carolina convirtió su historia personal en una herramienta pública. En 2010 fue diagnosticada con VIH, tras una serie de problemas de salud que incluyeron una grave neumonía que la mantuvo hospitalizada durante semanas. Años antes, había decidido junto a su entonces pareja suspender el uso de preservativos, sin saber que él era portador del virus. Él mismo se enteró de su estado gracias a la conversación que ella inició tras su diagnóstico.
Posteriormente, Carolina decidió romper el silencio desde su propio rincón digital. En 2013, publicó en su blog un testimonio que comenzaba con un grito potente: “Yo tengo SIDA”. En ese espacio, desmontó mitos y prejuicios, abordando el VIH desde una experiencia personal marcada por el miedo, pero también por el coraje de decirlo en voz alta. La publicación recibió cientos de comentarios de apoyo, convirtiéndola en una referente inmediata.
Más adelante, su relato tomó forma en papel con el libro Yo tengo VIH: mi verdad, donde profundizó en cómo el virus atravesó su cuerpo y su vida, pero también en cómo aprendió a vivirlo sin vergüenza. En entrevistas, decía que no era médica, pero sí alguien que podía hablar con honestidad de lo que significaba convivir con el virus y de la urgencia de pedir el test a tiempo, sin tabúes.
A lo largo de los años, participó en debates públicos y en campañas de prevención, con un foco claro: despatologizar el VIH, visibilizarlo y exigir una sociedad más empática. Su testimonio fue difundido en medios, redes y espacios comunitarios, donde su claridad y humor la transformaron en una figura cercana y respetada.

