Bandas hechas con IA ya superan a grupos reales en Spotify

En solo dos meses, Bleeding Verse, una banda creada con inteligencia artificial, ha logrado más oyentes mensuales en Spotify que Holding Absence, una agrupación real con ocho años de trayectoria. Mientras tanto, su tema más popular ya supera los 2,6 millones de reproducciones, un crecimiento sorprendente para un proyecto que apenas nació este año. Su propuesta combina voces generadas por IA, instrumentación asistida digitalmente y letras inspiradas en el duelo y la identidad, dando forma a una estética post-hardcore emocional que muchos no logran distinguir de una banda humana.

Al mismo tiempo, esta confusión no es casual: Spotify ha incluido canciones de proyectos como Bleeding Verse en playlists como “Descubrimiento Semanal”, sin aclarar que se trata de contenido generado artificialmente. Para Lucas Woodland, vocalista de Holding Absence, este fenómeno representa una amenaza directa: “Una banda que nos copia nos ha superado. Es insultante. Es una llamada de atención”, escribió en X, señalando la falta de transparencia y la urgencia de etiquetar este tipo de contenidos.

Por otro lado, plataformas como Deezer han comenzado a tomar medidas, eliminando la música generada por IA de sus recomendaciones y playlists editoriales. Según datos recientes, el 28% de las canciones que recibe diariamente esa plataforma son creadas por IA. Spotify, en respuesta, anunció la eliminación de 75 millones de pistas que clasificó como «contenido basura», muchas de ellas subidas con fines fraudulentos o manipulando el algoritmo con títulos diseñados para atraer clics.

Sin embargo, expertos advierten que estas acciones aún son insuficientes. Casos como el de Velvet Sundown, una banda completamente falsa que logró más de un millón de streams antes de admitir su origen artificial, ilustran la facilidad con la que estas propuestas logran engañar a oyentes desprevenidos. Las llamadas de atención por parte de artistas y entidades de la industria apuntan a una necesidad urgente: transparencia obligatoria y legislación que proteja tanto la autoría humana como el derecho del público a saber qué está escuchando.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *