Una serie de arrestos en Orlando ha puesto bajo escrutinio las acciones del gobierno estatal frente a manifestaciones pacíficas en memoria de las víctimas de la masacre de Pulse. Cuatro personas fueron detenidas tras utilizar tiza para recrear los colores del arcoíris en un cruce peatonal que alguna vez sirvió como homenaje a las 49 personas asesinadas en el club LGBTQ+ en 2016. Sin embargo, ninguna de ellas enfrenta actualmente cargos.
La intervención ciudadana ocurrió luego de que el Departamento de Transporte de Florida borrara el cruce multicolor bajo una orden federal emitida el 20 de agosto. Apenas dos días después, residentes locales decidieron restaurar el símbolo con tiza, aunque la autoridad volvió a pintar el cruce en blanco y negro poco tiempo después.
Entre quienes enfrentaron arresto se encuentra Orestes Sebastián Suárez, de 29 años, acusado inicialmente de alterar un dispositivo de tráfico, aunque un juez ordenó su liberación inmediata al no encontrar causa probable. De manera similar, Maryjane East, Donavon Short y Zane Aparicio fueron detenidos por razones similares, pero liberados sin cargos formales.
La Policía ha colocado carteles advirtiendo que está prohibido “defacear” la acera, mientras que agentes patrullan el cruce a diario. Pese a eso, manifestantes continúan apareciendo en el lugar con banderas, pancartas y más tiza de colores, como ocurrió tras las últimas detenciones, cuando marcharon hasta la alcaldía para continuar con su intervención artística.
Las autoridades justifican las acciones bajo el argumento de mantener la neutralidad ideológica en la vía pública. El gobernador Ron DeSantis ha sido enfático al afirmar que no permitirá el uso de calles estatales con fines “políticos”. Aun así, estudios citados por el Orlando Sentinel contradicen esa narrativa, al señalar que los cruces coloridos pueden incluso mejorar la seguridad vial.
La defensa legal sostiene que el uso de tiza no representa daño alguno, dado que es soluble y se borra con facilidad. “¿Cómo puede considerarse vandalismo algo que desaparece con la lluvia?”, cuestionó el abogado Blake Simons. Mientras tanto, la memoria de Pulse sigue generando resistencia, color y reclamos por justicia.

