Gobierno de Trump elimina paso LGBT+ que homenajeaba a víctimas de Pulse

Durante la madrugada del miércoles, el paso de peatones arcoíris que formaba parte del memorial del club Pulse en Orlando fue cubierto con pintura negra por orden de autoridades estatales, obedeciendo directrices de la administración Trump. Esta intervención, realizada sin previo aviso, borró un símbolo que honraba a las 49 víctimas del ataque homofóbico de 2016, considerado uno de los peores tiroteos masivos en la historia de Estados Unidos. Mientras tanto, la comunidad local, activistas y figuras políticas denunciaron el acto como una afrenta directa contra la memoria colectiva y los derechos de las personas LGBTIQ+.

La remoción fue ejecutada bajo un nuevo mandato del Departamento de Transporte federal, liderado por Sean Duffy, quien en julio ordenó eliminar lo que calificó como “distracciones” en las carreteras. En ese contexto, el secretario señaló que los fondos públicos deben usarse exclusivamente para medidas de seguridad vial, excluyendo cualquier mensaje político o social, entre ellos, los pasos arcoíris que se han convertido en símbolos internacionales del orgullo y la inclusión.

El gobernador de Florida, Ron DeSantis, defendió la acción alegando que las vías estatales no deben usarse con fines ideológicos. Sin embargo, su historial contradice esta narrativa: ha aprobado nombramientos de carreteras en honor a figuras políticas conservadoras como Donald Trump y Rush Limbaugh. Esta decisión se alinea con otras políticas recientes que han restringido derechos y representación de personas trans y estudiantes LGBTIQ+ en el estado.

Desde el activismo, la respuesta fue inmediata. Nadine Smith, directora de Equality Florida, calificó la eliminación del cruce como una forma de censura planificada para borrar la visibilidad queer. Del mismo modo, Brandon Wolf, sobreviviente del tiroteo en Pulse, expresó su dolor e indignación al ver cómo el estado desmantela un lugar de duelo y resistencia, remarcando que quienes se sienten amenazados por la existencia LGBTIQ+ jamás vivieron el trauma de enterrar a sus seres queridos.

A pesar de todo, legisladores y ciudadanos prometieron restaurar los colores. El senador estatal Carlos Guillermo Smith aseguró que la memoria de las víctimas no será borrada, y anticipó la creación de un nuevo mural aún más grande, más queer y más desafiante.

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