Mariah Carey subió al escenario del Brighton Pride 2025 con un mensaje claro: proteger a las mujeres trans. Lo hizo vestida con los colores de la bandera trans y una chaqueta rosa con cristales que decía “Protect the Dolls”. En el contexto actual del Reino Unido, donde el gobierno ha impulsado leyes que restringen el acceso a tratamientos de afirmación de género y limita el reconocimiento legal de las identidades trans, su aparición tomó un sentido político inmediato.
La frase “Protect the Dolls” nació a principios de este año como una campaña impulsada por el diseñador Conner Ives. Inspirada en la cultura ballroom y el lenguaje afectivo queer, la expresión reivindica el derecho de las mujeres trans a vivir con seguridad y dignidad. La prenda se mostró por primera vez en una camiseta durante la Semana de la Moda de Londres, y desde entonces ha sido utilizada por artistas como Pedro Pascal, Charli XCX y Troye Sivan.
El respaldo de Carey no es nuevo. Su relación con el público LGBTIQ+ ha sido constante y pública durante décadas. Sin embargo, esta vez centró su apoyo específicamente en un grupo que hoy enfrenta un retroceso significativo en derechos, tanto en el Reino Unido como en otros países. La visibilidad de figuras con su alcance es clave para amplificar mensajes que suelen ser marginados o deslegitimados en el discurso mediático tradicional.
El proyecto “Protect the Dolls” dona todos sus beneficios a Trans Lifeline, una organización que ofrece apoyo directo a personas trans. Más allá del gesto, la campaña demuestra que el apoyo puede traducirse en recursos concretos, y que la moda también puede funcionar como herramienta de denuncia en contextos donde las leyes fallan en proteger.

